He ido una tarde y una mañana para hacer fotografías. Tanto los dos médicos que estaban de guardia ese día, el enfermero, las limpiadoras y la de recepción, fueron muy amables conmigo.
He estado en las distintas consultas, en la sala de curaciones e incluso en la ambulancia.
El trabajo de estas personas no solo es estar sentado en una silla haciendo recetas sin parar, si no que tienen que tener paciencia y una gran dedicación con las personas que atienden.
Todo llevaba un orden, las personas tenían que llegar a pedir cita para ser atendidos, los que ya la tenían iban a esperar su turno y el médico iba nombrando uno a uno para ser atendidos.
También estaba la típica abuela que no quería que se colara nadie, ya que cuando me llamaron para entrar a hacer las fotografías una señora mayor me dijo que tenía que esperar mi turno.
La amabilidad del personal, el orden y la limpieza forman parte de la vida diaria en el Centro de Salud además de las buenas relaciones entre el equipo que ahí labora para realizar bien su trabajo.


































